NOTICIA

 

A la salida del museo
24-06-2016

Movida en el museo Guggenheim

El día amenazaba lluvia en Bilbao, pero llegadas las cinco de la tarde un cielo despejado recibió a los chicos de la Fundación Obra San Martín y a los voluntarios de Bankinter y sus familias, un total de 45 ilusiones hermanadas junto a Puppi, el terrier gigante cubierto de flores, para pasar una deliciosa tarde en el grandioso y vanguardista Museo Guggenheim. Saludos, abrazos y sonrisas entre algunos viejos conocidos de anteriores Movidas, mientras las camisas Bankinter teñían de naranja la explanada de acceso al Guggenheim. Ya dentro del museo, y equipados cada uno con la correspondiente audio-guía (que el travieso Diego equivocó con espadas para luchar), iniciamos la ansiada visita siguiendo los pasos de Reyes Loizaga, conocedora como ninguno de las diferentes salas del museo. La primera gran sorpresa fue la exposición de "La materia del tiempo", las inmensas formas escultóricas en acero de Richard Serra, laberintos de formas imposibles y una enorme espiral en los que los chicos se perdieron encantados y recorrieron asombrados del tamaño de las planchas de acero que la formaban. Del pesado acero pasamos a las gigantes flores formadas por globos de colores que dan forma a los "Tulipanes" de Jeff Koons, ubicados en el exterior del museo, lo que aprovechamos para fotografiarnos junto a esa magnífica obra de arte y la ría de Bilbao como testigo mudo. Ana, Miriam, Vane, Patricia, Mila, Roberto, Diego... se prestaron gustosos a inmortalizar el momento y dejar buena prueba de su estancia en ese lugar. Posteriormente, y pasando de camino por los diodos luminosos de Jenny Holzer, donde los chicos se adentraron sorprendidos, llegamos hasta la sala dedicada a Andy Warhol, un amplio espacio plenamente dedicado a exhibir sus grandes "Sombras", nada menos que 102 lienzos unidos que recorrían todo su perímetro y lo llenaban de un arcoiris acrílico que el famoso artista americano confeccionó apenas llegada la década de los ochenta. Muchos aprovecharon para sentarse a descansar mientras escuchaban en las audio-guías las explicaciones de la inmensa y enigmática obra del genial creador del pop art. Para el final nos aguardaba un plato fuerte, nada menos que la colección de "La escuela de París, 1900-1945", una selección de grandes obras maestras creadas a comienzos del Siglo XX en París, capital de la vanguardia artística durante esos años. Todos disfrutamos muchísimo del recorrido, arropados por las obras cubistas de Picasso, Braqué, Delaunay, Mondian, Juan Gris... o las surrealistas representadas por Kandinsky, Tanguy o Miró, que nos permitieron soñar y viajar a una época tan creativa y disfrutar de su maravilloso legado. Las visitas y los largos paseos por las diferentes galerías despertó el hambre entre los asistentes, que no se hicieron de rogar cuando se les instó a visitar un último espacio del museo, su cafetería, y donde todos pudimos disfrutar de unos refresco, cafés, bocadillos y bizcocho, que agradecimos y aprovechamos para cambiar impresiones sobre la visita al museo y preparar ya la próxima Movida, que en su gran mayoría se decantó por que fuera montados a caballo. A la salida del museo nos despedimos entre besos, abrazos y un verdadero deseo de repetir pronto la fantástica experiencia, que creo sinceramente que hemos disfrutado por igual tanto nuestros voluntarios como los chicos de la Obra San Martín, a los que les agradecemos todas sus muestras de afecto y cariño que con tanta satisfacción hemos recibido. Hasta la próxima. José Ramón Seco